Más allá del talento: un sistema que conecta a las mujeres en growth
La conversación de Women in Growth con OpenHub News plantea una pregunta clave: ¿cómo convertir talento individual en aprendizaje, oportunidades y crecimiento compartido en Latinoamérica?
Por Women in Growth · Equipo editorial · Publicado el 7 de octubre de 2026 · Actualizado el 7 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

¿Qué permite que el talento se convierta en influencia, oportunidades y mejores decisiones? En la conversación de OpenHub News con Javiera Sánchez Téllez, Lorena Sanhueza Araneda y Macarena Díaz Houdely, las cofundadoras de Women in Growth abordan una respuesta que va más allá del esfuerzo individual: hacen falta conexiones, aprendizaje compartido y condiciones para que el trabajo sea visible.
La entrevista describe una comunidad de más de 200 profesionales en ocho países. Esa escala importa, pero el valor de una red no está solo en cuántas personas la integran: también está en cómo circulan el conocimiento, las recomendaciones y las oportunidades entre ellas.
El talento necesita visibilidad
La experiencia técnica no siempre se traduce automáticamente en reconocimiento o acceso a nuevos desafíos. También influyen quién presenta los resultados, quién participa en las conversaciones donde se toman decisiones y quién conoce las oportunidades antes de que se publiquen.
Por eso, crear espacios donde las profesionales puedan compartir lo que hacen tiene un efecto práctico: permite que otras personas conozcan sus fortalezas, aprendan de sus decisiones y las recomienden cuando aparece un desafío adecuado. La visibilidad no reemplaza la experiencia; ayuda a que esa experiencia pueda ser reconocida y aprovechada.
Un lenguaje común cambia las decisiones
En las empresas ocurre algo parecido. Marketing, ventas, producto y tecnología pueden trabajar con buenas intenciones y aun así avanzar en direcciones distintas si cada equipo define de manera diferente qué significa un cliente, qué resultado importa o qué problema debe resolverse primero.
Un sistema compartido empieza por acordar esas definiciones, elegir una métrica que ayude a priorizar y revisar hipótesis con una cadencia estable. También requiere decidir quién puede tomar cada decisión y qué evidencia hace falta. Así, el crecimiento deja de depender de campañas aisladas o de la memoria de una sola persona.
Este principio sirve tanto para equipos como para comunidades profesionales: cuando existe un marco común, las experiencias individuales se vuelven más fáciles de explicar, comparar y convertir en aprendizaje útil para otras personas.
La red como infraestructura para aprender y avanzar
Una red profesional valiosa no se limita a sumar contactos. Ayuda a poner los problemas en contexto: alguien ya pudo enfrentar una decisión parecida, conoce una herramienta útil o puede explicar qué esperar de un proceso de selección. Esa experiencia compartida acorta el camino entre tener una pregunta y poder actuar.
También puede contrarrestar una barrera frecuente: descartarse antes de postular porque todavía falta aprender algo. El acompañamiento entre pares y la mentoría no sustituyen la preparación, pero sí ayudan a reconocer habilidades transferibles, pedir retroalimentación y decidir el siguiente paso con más información.
El mismo efecto aparece en el trabajo de growth. Un equipo que comparte experimentos —incluidos los que no funcionaron— evita empezar de cero cada vez. La red convierte el conocimiento disperso en una capacidad que puede volver a usarse.
Cuatro formas de pasar de la conversación a la práctica
- Nombrar el problema y la métrica. Acordar qué se quiere cambiar y cómo se reconocerá un avance real.
- Documentar las decisiones. Registrar la hipótesis, la evidencia, el resultado y el aprendizaje de cada prueba.
- Hacer visible el trabajo. Compartir proyectos, resultados y preguntas en espacios donde otras personas puedan aportar o recomendar.
- Construir vínculos antes de necesitarlos. Participar en comunidades, pedir retroalimentación y ofrecer experiencia a otras profesionales.
Ninguna de estas acciones promete un ascenso ni una tasa de crecimiento por sí sola. Su aporte es más concreto: crea mejores condiciones para decidir, aprender y conectar el talento con oportunidades reales.
Crecer también es conectar
La conversación de Women in Growth en OpenHub News deja una idea útil para las carreras y para las organizaciones: el crecimiento sostenible no depende de acumular esfuerzos aislados. Se construye cuando las personas comparten un propósito, pueden aprender unas de otras y cuentan con espacios para hacer visible su aporte.